Los Premios NAN cumplen veinte años: 400 candidaturas y una gala histórica el 19 de noviembre en Madrid
Los premios a los mejores proyectos de arquitectura y materiales de construcción celebran su 20ª edición en el Gran Teatro CaixaBank Príncipe Pío con 18 categorías, un jurado de 22 profesionales y el respaldo del CSCAE.

Hay premios que se convierten, con los años, en la fotografía anual de una profesión. Los Premios NAN a los Mejores Proyectos de Arquitectura y Materiales de Construcción cumplen en 2026 dos décadas y lo celebran con una edición histórica: la gala del 19 de noviembre en el Gran Teatro CaixaBank Príncipe Pío de Madrid reunirá a unos 300 profesionales del sector, con una convocatoria que ha superado las 400 candidaturas.
Impulsados por Peldaño Media Group y con el respaldo del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, los NAN se han consolidado como una de las citas más reconocidas del calendario de la arquitectura española, en la línea de los grandes reconocimientos anuales de la profesión.
Dieciocho categorías: proyectos y materiales a partes iguales
La trayectoria de los premios arrancó en 2006, en plena efervescencia de la construcción española, y ha sabido atravesar la crisis del ladrillo, la recuperación y la transformación actual del sector. Que la convocatoria de 2026 haya superado las 400 candidaturas, el nivel más alto de su historia reciente, confirma que el reconocimiento entre pares sigue siendo un activo profesional incluso en la era de la visibilidad digital.
Entre los nombres ligados a la historia de los NAN destaca Zooco Estudio, el despacho más premiado en las dos décadas del galardón, una estadística que ilustra cómo estos premios han servido para consagrar trayectorias que hoy son referencia de la arquitectura española. La gala de este año rendirá homenaje a esas trayectorias que han construido la historia del premio, además de reconocer a los protagonistas de la edición actual.
La edición mantiene la estructura que define a estos galardones: nueve categorías dedicadas a proyectos de arquitectura y otras nueve a materiales y soluciones constructivas. En el apartado arquitectónico entran en juego la vivienda, los edificios dotacionales, las infraestructuras, la rehabilitación y los espacios hoteleros y de restauración, junto a dos preocupaciones que han ido ganando peso: la sostenibilidad ambiental y la accesibilidad.
El bloque de materiales distingue la evolución de los sistemas constructivos, las fachadas, los revestimientos, las carpinterías, las instalaciones, la iluminación y las soluciones destinadas a mejorar las prestaciones de los edificios. Es una radiografía fiel de cómo la profesión ha ido incorporando la eficiencia energética, la industrialización y el diseño inclusivo a su práctica diaria.
Un jurado que ha crecido con el sector
La evolución de los premios se mide también en su jurado. Si en 2008 la representación vinculada al diseño estaba integrada por tres arquitectos -Carlos Hernández Pezzi, Rafael de La-Hoz y Javier Maroto-, la edición de 2026 reúne a 22 profesionales de reconocido prestigio: dieciséis procedentes de la arquitectura y el interiorismo y seis representantes de importantes compañías constructoras.
Esa composición mixta permite valorar las candidaturas desde la perspectiva técnica, creativa y también ejecutiva, un equilibrio poco habitual en los premios y concursos de arquitectura, donde el jurado suele ser estrictamente proyectual.
Veinte años de arquitectura española en una sala
El escenario elegido para el aniversario tiene su propia lectura: el Gran Teatro CaixaBank Príncipe Pío ocupa la antigua Estación del Norte de Madrid, un edificio recuperado y adaptado a un nuevo uso cultural. Es decir, un ejemplo de rehabilitación patrimonial, uno de los valores que los premios han defendido desde su nacimiento.
En la memoria de los NAN quedan dos décadas de despachos que hoy son referencia. Zooco Estudio figura como el más premiado de la historia de los galardones, y la edición de 2020 pasó a los anales del sector por haberse celebrado en plena pandemia, con una gala adaptada que el gremio recuerda como un gesto de resistencia colectiva.
El apartado de materiales merece una mención propia, porque es lo que distingue a los NAN de otros galardones de arquitectura. Premiar fachadas, carpinterías, instalaciones o sistemas constructivos reconoce que la calidad de un edificio no depende solo del proyecto, sino de la industria que lo hace posible. Fabricantes y estudios comparten así un mismo escenario, algo poco frecuente en los premios del sector.
La sostenibilidad, lejos de ser una incorporación reciente, lleva años presente en el palmarés. Los organizadores recuerdan que la preocupación ambiental entró en las categorías mucho antes de que la eficiencia energética se convirtiera en exigencia normativa, lo que ha permitido a los premios anticipar tendencias que hoy son canon: la rehabilitación frente a la demolición, la madera como material estructural o la accesibilidad universal como criterio de diseño.
La accesibilidad, precisamente, entra reforzada en esta edición como eje transversal, en sintonía con la exigencia creciente de entornos accesibles tanto en obra nueva como en el parque existente. Que un premio consolidado la trate como criterio de excelencia -y no como cumplimiento reglamentario- dice mucho de hacia dónde se mueve la valoración profesional.
Detrás de los premios está también una industria comprometida con su visibilidad: los patrocinios de fabricantes y constructoras sostienen un evento que, edición tras edición, ha mantenido la independencia del jurado. Ese equilibrio entre financiación industrial y criterio profesional es parte de la fórmula que ha permitido a los NAN llegar a las veinte ediciones con el prestigio intacto.
La gala del 19 de noviembre combinará la entrega de los premios de este año con un recorrido por esos veinte años, en una velada pensada como reencuentro de generaciones: arquitectos, interioristas, constructoras, fabricantes, jurado e instituciones. Para la profesión, será también una medición del estado de ánimo del sector en un año marcado por el impulso de la industrialización y la sostenibilidad, dos temas que los propios premios han ido incorporando a sus categorías.
La convocatoria cerrada con más de 400 candidaturas sugiere que el interés no decae: en un mercado donde la visibilidad profesional importa cada vez más, un reconocimiento con veinte años de trayectoria sigue siendo un activo para los estudios. Los ganadores se conocerán la misma noche de la gala, y Línea de Obra contará los resultados y los proyectos premiados en su cobertura posterior al evento.
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